Los beduinos también celebran diversas festividades, donde el arte, la música y la danza son componentes esenciales. La hospitalidad es otra característica clave de la cultura beduina.. ¡Comencemos! ¿Quiénes son los Beduinos? ¿Dónde viven? Los Beduinos o Badawi (término árabe que significa “habitante del desierto” y se deriva de la palabra Badiyah, que significa llano o desierto), son un grupo de tribus que viven en el desierto. Se los puede encontrar en Israel, Jordania, Irak, Siria, Arabia Saudita y Palestina.
Los beduinos (بَدْو badw, singular بَدَوِي badawī) son tribus árabes que practican el pastoreo nómada y que históricamente han habitado las regiones desérticas de la Península arábiga, África del Norte, el Levante mediterráneo y Mesopotamia (Irak/Kuwait). Los beduinos se originaron en el Desierto sirio y en el Desierto de Arabia, pero se extendieron por el resto del Mundo árabe en Asia Occidental y África del Norte tras la Expansión del islam. La palabra inglesa «bedouin» (y su equivalente en español, «beduino») proviene del árabe badawī, que significa «morador del desierto», y tradicionalmente se contrasta con ḥāḍir, el término para referirse a las personas sedentarias. El territorio beduino se extiende desde los vastos desiertos de África del Norte hasta los desiertos rocosos de Oriente Medio.[cita requerida] A veces se dividen tradicionalmente en tribus o clanes (conocidos en árabe como ʿašāʾir; عَشَائِر o qabāʾil قبائل), e históricamente comparten una cultura común basada en el pastoreo de camellos, ovejas y cabras. La gran mayoría de los beduinos profesan el Islam, aunque existe un pequeño número de beduinos cristianos presentes en el Creciente Fértil hasta el siglo XXI.
A lo largo de la historia, a los beduinos se les ha denominado con diversos nombres, incluyendo «Arabaa» por los asirios (ar-ba-ea), que es una nisba del sustantivo Arab, un nombre que todavía se usa para los beduinos en la actualidad. En árabe se les conoce como ʾAʿrāb (أعراب). Si bien muchos beduinos han abandonado sus tradiciones nómadas y tribales por un estilo de vida urbano moderno, otros conservan la cultura beduina tradicional, como la estructura clásica de clanes ʿašāʾir, la música tradicional, la poesía, las danzas (como el saas) y muchas otras prácticas y conceptos culturales. Algunos beduinos urbanizados organizan festivales culturales, que por lo general se celebran varias veces al año, en los que se reúnen con otros beduinos para participar y aprender sobre diversas tradiciones beduinas: desde el recitado de poesía y las tradicionales danzas de espadas hasta tocar instrumentos típicos e incluso asistir a clases para aprender a tejer las tiendas tradicionales. Las tradiciones como montar en camello y acampar en los desiertos siguen siendo actividades de ocio populares para los beduinos urbanos que viven cerca de los desiertos u otras áreas silvestres.
Sociedad
Un adagio beduino muy citado es: «Yo contra mi hermano, mi hermano y yo contra mi primo, mi primo y yo contra el extraño», a veces citado como «Yo y mi hermano estamos contra mi primo, yo y mi primo estamos contra el extraño». Este dicho significa una jerarquía de lealtades basada en la proximidad de una persona hacia uno mismo, comenzando por el individuo, pasando por la familia inmediata según el parentesco masculino y luego, al menos en principio, por todo un grupo genético o lingüístico (que en Oriente Medio y África del Norte en general se percibe como similar al parentesco). Las disputas se resuelven, los intereses se persiguen y la justicia y el orden se dispensan y mantienen por medio de este marco, organizado de acuerdo con una ética de autoayuda y responsabilidad colectiva (Andersen 14). La unidad familiar individual (conocida como tienda o bayt) solía comprender tradicionalmente a tres o cuatro adultos (una pareja casada más hermanos o padres) y cualquier número de niños.
Las tribus beduinas no estaban controladas por un poder central, como un gobierno o un imperio, sino que eran dirigidas por jefes tribales. Algunos jefes ejercían su poder desde los oasis, donde los mercaderes organizaban el comercio a través del territorio controlado por la tribu. La estructura de las tribus beduinas se mantenía unida más por sentimientos compartidos de ascendencia común que por un jefe tribal en la cúspide de la jerarquía.
El ethos de los beduinos abarca el coraje, la hospitalidad, la lealtad a la familia y el orgullo de la ascendencia. La sociedad beduina por lo general giraba en torno a los códigos de honor tradicionales y a los sistemas de justicia beduinos, como la conocida bisha’a, o prueba de fuego, una práctica beduina muy famosa para la detección de mentiras.
Tradiciones
Pastoreo
El ganado y el pastoreo, principalmente de cabras, ovejas y camellos dromedarios, constituían los principales medios de vida tradicionales de los beduinos. Se utilizaban para obtener carne, productos lácteos y lana. La mayoría de los alimentos básicos que conformaban la dieta de los beduinos eran productos lácteos.
Los camellos, en particular, tenían numerosos usos culturales y funcionales. Al ser considerados como un «regalo de Dios», eran la principal fuente de alimento y método de transporte para muchos beduinos. Además de sus extraordinarias posibilidades de ordeño bajo las duras condiciones del desierto, los beduinos consumían ocasionalmente su carne. Como tradición cultural, se organizaban carreras de camellos durante ocasiones festivas, como bodas o festivales religiosos.
Algunas sociedades beduinas viven en regiones áridas. En áreas donde las precipitaciones son muy impredecibles, un campamento se trasladará de forma irregular, dependiendo de la disponibilidad de pastos verdes. En los lugares donde las lluvias invernales son más predecibles en las regiones situadas más al sur, algunos pueblos beduinos plantan grano a lo largo de sus rutas de migración. Esto supone un recurso para el ganado durante el invierno. En regiones como África occidental, donde las precipitaciones son más predecibles, los beduinos practican la trashumancia. Plantan cultivos cerca de hogares permanentes en los valles donde hay más lluvia y trasladan su ganado a los pastos de las tierras altas.
Poesía oral
La poesía oral es la forma de arte más popular entre los beduinos. Tener un poeta en la propia tribu estaba muy bien considerado en la sociedad. Además de servir como forma de arte, la poesía se utilizaba como medio para transmitir información y para el control social. La poesía beduina, también conocida como poesía nabati, se recita a menudo en el dialecto vernáculo. Por el contrario, las formas más comunes de poesía árabe suelen estar en Árabe estándar moderno.
Incursiones o ghazw
La costumbre tradicional y bien regulada de las tribus beduinas de asaltar otras tribus, caravanas o asentamientos se conoce en árabe como ghazw.
Historia
Historia temprana
Históricamente, los beduinos se dedicaban al pastoreo nómada, la agricultura y, en ocasiones, a la pesca en la estepa siria desde el año 6000 a. C. Hacia el año 850 a. C., ya se había establecido una compleja red de asentamientos y campamentos. Las primeras tribus árabes surgieron de los beduinos.
Para la época de la creación del Imperio romano, la identidad nacional beduina ya se había establecido y se les reconocía como un solo pueblo con familias, clanes y tribus a menudo en guerra. Una fuente importante de ingresos era el cobro de impuestos a las caravanas y los tributos recaudados en los asentamientos no beduinos. También obtenían ingresos transportando mercancías y personas en caravanas tiradas por camellos domesticados a través del desierto. La escasez de agua y de tierras de pastoreo permanente les exigía desplazarse constantemente.
El viajero marroquí Ibn Battuta relató que, en 1326, en la ruta a Gaza, las autoridades egipcias tenían un puesto de aduanas en Qatya, en la costa norte de la península del Sinaí. Allí, se utilizaba a los beduinos para custodiar el camino y rastrear a quienes intentaban cruzar la frontera sin permiso.
Los gramáticos y eruditos de la Alta Edad Media, que buscaban desarrollar un sistema para estandarizar el árabe clásico contemporáneo y lograr la máxima inteligibilidad en todas las áreas arabófonas, creían que los beduinos hablaban la variedad más pura y más conservadora del idioma. Para solucionar las irregularidades de pronunciación, se pedía a los beduinos que recitaran ciertos poemas y, posteriormente, se recurría al consenso para decidir la pronunciación y ortografía de una palabra concreta.
Período otomano
En 1757 se produjo un saqueo y una masacre en la caravana del Hajj a manos de miembros de las tribus beduinas, liderados por Qa’dan al-Fayez de la tribu Bani Sakher (en la actual Jordania), en venganza contra los otomanos por no pagar a su tribu por su ayuda en la protección de los peregrinos. Se estima que unos 20 000 peregrinos murieron en la incursión o fallecieron de hambre o sed como consecuencia del ataque, incluidos familiares del sultán y Musa Pasha. Aunque las incursiones beduinas en las caravanas del Hajj eran bastante frecuentes, la de 1757 representó el punto álgido de dichos ataques, que probablemente también fue provocado por la gran sequía de 1756.
Bajo las reformas agrarias del Tanzimat de 1858, se promulgó una nueva ley de tierras otomana que ofrecía bases legales para el desplazamiento de los beduinos (en turco: Bedeviler).[cita requerida] A medida que el Imperio otomano fue perdiendo poder, esta ley instituyó un proceso de registro de tierras sin precedentes que también estaba destinado a aumentar la base impositiva del imperio. Pocos beduinos optaron por registrar sus tierras en el Tapu otomano, debido a la falta de aplicación por parte de los otomanos, el analfabetismo, la negativa a pagar impuestos y la falta de relevancia de la documentación escrita de propiedad para el estilo de vida beduino de la época. Algunos investigadores, como Nora Elizabeth Barakat, creen que el desplazamiento de los beduinos tuvo sus raíces en eventos incluso anteriores a las reformas agrarias de 1858, por ejemplo en un decreto específico de Anatolia de 1844 que reconocía a la «tribu» como una unidad formal de administración. El objetivo de estas tempranas reformas era debilitar a los magistrados beduinos locales y limitar lo que ella denomina «movilidad rural», es decir, la capacidad de estos beduinos locales de acumular riqueza de forma independiente al Estado otomano mediante el comercio de trigo y otros medios.
A finales del siglo XIX, el sultán Abdülhamid II asentó poblaciones musulmanas (Circasianos) procedentes de los Balcanes y el Cáucaso en zonas predominantemente pobladas por nómadas en las regiones de la actual Siria, el Líbano, Jordania y Palestina, y también creó varios asentamientos beduinos permanentes, aunque la mayoría de ellos no perduraron. El asentamiento de no árabes en zonas tradicionalmente beduinas fue un importante motivo de descontento. Esto se agravó todavía más porque todas las tribus árabes, incluidas las sedentarias, tienen ascendencia beduina.
Las autoridades otomanas también promovieron la adquisición privada de grandes parcelas de tierras estatales ofrecidas por el sultán a terratenientes ausentes (efendis). Numerosos arrendatarios fueron traídos con el fin de cultivar las tierras recién adquiridas. A menudo esto se hizo a expensas de las tierras de los beduinos.
A finales del siglo XIX, muchos beduinos comenzaron una transición hacia un estilo de vida seminómada. Uno de los factores fue la influencia de las autoridades otomanas, que iniciaron una sedentarización forzada de los beduinos que vivían en su territorio. Las autoridades otomanas consideraban a los beduinos una amenaza para el control del Estado y trabajaron duro para establecer la ley y el orden en el Néguev. Durante la Primera Guerra Mundial, los beduinos del Néguev lucharon inicialmente con los otomanos contra los británicos. Sin embargo, bajo la influencia del agente británico T. E. Lawrence, los beduinos cambiaron de bando y lucharon contra los otomanos. Hamad Pasha al-Sufi (fallecido en 1923), jeque de la subtribu Nijmat de los Tarabin, lideró una fuerza de 1500 hombres que se sumaron a la incursión otomana en el Canal de Suez.
En la historiografía orientalista, se ha descrito a los beduinos del Néguev como una sociedad que hasta hace poco apenas se vio afectada por los cambios del mundo exterior. A menudo se consideraba que su sociedad era un «mundo sin tiempo». Investigadores recientes han cuestionado la idea de que los beduinos fuesen un reflejo «fosilizado» o «estancado» de una cultura desértica inmutable. Emanuel Marx ha demostrado que los beduinos participaban en una relación recíproca constantemente dinámica con los centros urbanos. El estudioso de los beduinos Michael Meeker explica que «la ciudad se encontraba en medio de ellos».
En la época de la Primera Guerra Mundial, una tribu de beduinos Qays procedentes de Harrán, no lejos de Urfa, se estableció en Lüleburgaz en la Tracia oriental bajo su último jeque, Salih Abdullah. Se dice que esta tribu procedía originalmente de Tihama.
En el siglo XX
El ghazzu seguía siendo relevante para el estilo de vida beduino a principios del siglo XX. Después de una estancia en 1925 con el jeque Mithqal Al-Fayez de los Bani Sakher, William Seabrook relató su experiencia de un ghazzu por parte de la tribu Sardieh sobre los 500 camellos de carreras de Mithqal. Mithqal interceptó el ghazzu tras ser avisado de las intenciones de la tribu Sardieh por un hombre de la tribu Bani Hassan, que cabalgó sin parar durante más de 30 horas para llegar hasta Mithqal antes de que su plan cristalizara. Mithqal, utilizando la información, les preparó una trampa, que resultó en el apresamiento de uno de los guerreros Sardieh. William destaca que a pesar de que el guerrero era un prisionero, se mostraba indiferente y no era tratado de forma agresiva, y que el ghazzu no era una guerra, sino un juego en el que los camellos y las cabras eran el premio.
En las décadas de 1950 y 1960, un gran número de beduinos en todo Oriente Medio comenzó a abandonar la vida nómada tradicional para asentarse en las ciudades, especialmente a medida que las zonas cálidas de pastoreo se reducían y la población aumentaba. Por ejemplo, en Siria, el estilo de vida beduino llegó a su fin durante una grave sequía ocurrida entre 1958 y 1961, que obligó a muchos beduinos a abandonar el pastoreo por trabajos convencionales. Los estados de Asia Occidental y África del Norte presionaron a los beduinos para que se asentaran mediante la sedentarización. Este proceso fue respaldado por la Liga Árabe y las Naciones Unidas, que consideraban que los estilos de vida de los beduinos eran «atrasados». Algunos beduinos también se sintieron atraídos voluntariamente por un estilo de vida sedentario en su deseo de mejorar su nivel de vida.
En algunos casos, las políticas gubernamentales de presión sobre los beduinos se han llevado a cabo en un intento de proporcionarles servicios (escuelas, atención médica, fuerzas del orden, etc.), pero en otros se han basado en el deseo de apoderarse de tierras que tradicionalmente recorrían y controlaban los beduinos.
Los investigadores han cuestionado hasta qué punto los beduinos se «destribalizaron» mediante el sedentarismo. Donald B. Cole, por ejemplo, escribió que los pueblos beduinos conservan los linajes sociales tribales, pero se despojan de sus antiguas estructuras políticas, económicas o legales tribales cuando se asientan de forma permanente.
En el siglo XXI
Los Estados del Golfo y sus industrias turísticas han revivido o inventado ciertas tradiciones beduinas, como la cetrería, las carreras de caballos y de camellos, y el buceo de perlas, en un intento de confeccionar historias y culturas nacionales, a menudo de forma orientalista.
Para reconectar con su propio patrimonio, algunos beduinos han comenzado a criar palomas blancas, mientras que otros han aprendido las habilidades de la cetrería.
En diferentes países
Arabia Saudita
La Península arábiga fue uno de los hogares originarios de los beduinos. Desde allí, empezaron a dispersarse por los desiertos circundantes, forzados por la escasez de agua y alimentos. Según la tradición, las tribus beduinas de Arabia descienden de dos grupos: los Qahtanitas, también conocidos como Yaman, originarios de las montañas del suroeste de Arabia y que afirman descender de una figura ancestral semilegendaria, Qahtan (a menudo vinculada al Joctán bíblico); y los Adnanitas, procedentes del centro-norte de Arabia y que afirman descender de Adnán, descendiente del bíblico Ismael.
Un gran número de tribus beduinas residen en Arabia Saudita. Entre ellas se encuentran los Anazzah, Juhaynah, Shammar, Al Murrah, los mahra, Dawasir, Harb, Ghamid, Mutayr, Subay’, ‘Utayba, Bani Khalid, Qahtan, Rashaida y Banu Yam. Arabia Saudita aplicó una política de sedentarización a principios del siglo XX, que inicialmente estuvo vinculada a la creación de los Ijwán. Como resultado de esta política y de la modernización posterior, el número de beduinos que mantienen su estilo de vida nómada ha disminuido a un ritmo muy rápido.
Según Ali Al-Naimi, los beduinos solían viajar en grupos familiares y tribales de cincuenta a cien personas por la Península arábiga. Un clan estaba formado por una serie de familias, y un grupo de clanes conformaba una tribu. Las tribus disponían de zonas reservadas para su ganado, denominadas dirahs, que incluían pozos para su uso exclusivo. Vivían en tiendas negras de pelo de cabra llamadas bayt al-shar, divididas por cortinas de tela en zonas de suelo alfombrado para los hombres, la familia y la cocina. En Hofuf, intercambiaban sus ovejas, cabras y camellos, incluida su leche y lana, por grano y otros productos básicos. Al-Naimi también cita la observación de Paul Harrison acerca de los beduinos: «Parece que no hay límite alguno para su resistencia».
Kuwait
En las décadas de 1960 y 1970 en Kuwait, los políticos otorgaron el derecho al voto a los beduinos en la frontera con Arabia Saudita y les entregaron pasaportes para incrementar el apoyo a un frágil parlamento. A pesar de que Kuwait es un Estado altamente urbanizado con poca o ninguna población nómada restante, los políticos han empleado desde entonces como arma política las supuestas diferencias entre los hadar (árabes sedentarios) y los beduinos para enfatizar quién merece y quién no merece la ciudadanía.
Catar
Tras el intento de golpe de Estado en Catar de 1996, el gobierno catarí encarceló a múltiples miembros de la tribu Al Murrah que apoyaba a Arabia Saudita, y revocó de forma temporal la ciudadanía a entre 4000 y 10 000 integrantes de la tribu. Muchos de ellos permanecieron encarcelados hasta 2010, cuando el rey Abdalá de Arabia Saudita solicitó su liberación. Catar accedió y los trasladó en avión a Arabia Saudita.
Durante el bloqueo del Golfo a Catar de 2017, el gobierno saudí alentó a los beduinos cataríes a concentrarse en el lado saudí de la frontera entre Arabia Saudita y Catar, lo que llevó a Catar a revocar el pasaporte a unos cincuenta miembros de los Al Murrah. Entre los afectados se encontraba el líder de los Al Murrah, el jeque Taleb bin Lahom bin Shuraim. En Catar, según David B. Roberts, muchos ciudadanos utilizan sus pasaportes para acceder a la educación, la atención médica, los beneficios de desempleo y las oportunidades laborales.
Siria
El desierto de Siria era la patria originaria de las tribus beduinas árabes, a las que se hace mención desde la época neoasiria, en la que Tiglatpileser III las nombra entre las poblaciones sirias integradas en el sistema administrativo asirio. En la actualidad hay más de un millón de beduinos que viven en Siria, ganándose la vida pastoreando ovejas y cabras. El clan beduino más numeroso de Siria se denomina Ruwallah, que forman parte de la tribu ‘Anizzah. Otra famosa rama de la tribu Anizzah son los dos grupos diferenciados de Hasana y S’baa, que llegaron en su mayor parte de la península arábiga en el siglo XVIII.
El pastoreo entre los beduinos fue frecuente hasta finales de la década de 1950, cuando llegó a su fin durante una grave sequía ocurrida entre 1958 y 1961. A causa de la sequía, muchos beduinos se vieron obligados a abandonar el pastoreo por empleos convencionales. Otro factor fue la anulación formal del estatus legal de las tribus beduinas en el derecho sirio en 1958, junto con los intentos del régimen gobernante del Partido Baaz de acabar con el tribalismo. El Estado ha reconocido y tolerado extraoficialmente la preferencia por el derecho consuetudinario (urf) frente al derecho estatal (qanun) con el fin de evitar que su autoridad sea puesta a prueba en los territorios tribales. En 1982 la familia al-Ásad recurrió a la ayuda de los líderes de las tribus beduinas durante el alzamiento de los Hermanos Musulmanes contra el gobierno de al-Ásad (véase Masacre de Hama). La decisión de los jeques beduinos de apoyar a Háfez al-Ásad dio lugar a un cambio de actitud por parte del gobierno que permitió a los líderes beduinos gestionar y transformar los esfuerzos cruciales del desarrollo estatal apoyando su propio estatus, costumbres y liderazgo.
Existen numerosos tipos de beduinos en Siria:
Beduinos hourani, que provienen de las gobernaciones de Daraa y Quneitra. Estos beduinos están estrechamente relacionados con los jordanos.
Beduinos mesopotámicos, que proceden del este y el sur de las gobernaciones de Alepo, Raqa, Hasaka y Deir ez-Zor. Estos beduinos guardan un estrecho parentesco con los iraquíes.
También hay unas pocas tribus beduinas en las gobernaciones de la Campiña de Damasco, Homs y Hama.
Muchos sirios tienen algún origen árabe, si no es que su origen es predominantemente árabe. La religión no desempeña ningún papel en la composición genética de un sirio. Hay sirios cristianos cuyo origen árabe es más marcado que el de los sirios musulmanes. Por lo tanto, un elevado número de sirios cuenta de algún modo con raíces árabes beduinas, ya que los árabes emigraron desde Yemen y Arabia Saudita hacia Siria.
Como consecuencia de la Guerra civil siria, algunos beduinos se convirtieron en refugiados y encontraron cobijo en Jordania, Turquía, el Líbano y otros Estados.
Líbano
Los beduinos se concentran en la Gobernación de Becá, aunque conforman una minoría allí. Gran parte de los libaneses de todo el Líbano cuentan con algún tipo de origen árabe beduino, puesto que los árabes migraron al Líbano desde Yemen y Arabia Saudita.
En la actualidad, las comunidades beduinas, de manera particular en la región fronteriza del sur del Líbano, han experimentado significativos cambios socioculturales, pasando de un estilo de vida tradicionalmente nómada a una agricultura sedentaria, que incluye el cultivo del tabaco. Además, las mayores demarcaciones fronterizas, como las existentes entre el Líbano e Israel, han separado a muchas familias beduinas, si bien se mantienen los lazos de parentesco. Los beduinos se han ido conectando cada vez más al sistema político de carácter sectario. En palabras de Munira Khayyat, «hoy en día el rasgo identificador principal de los bedu, al igual que el de todas las comunidades que habitan en la franja fronteriza (y el de todos los ciudadanos del Líbano), es su identidad sectaria», con las comunidades beduinas siendo «reclamadas y cultivadas».
Palestina
Los beduinos palestinos procedían originalmente del desierto del Néguev. En el transcurso de la guerra de Palestina de 1948, tuvieron que huir o sufrieron el destierro de sus posesiones territoriales. Otros beduinos fueron expulsados del Néguev en 1953 y se reubicaron en Cisjordania, que en aquel momento se encontraba bajo la administración de Jordania. En la actualidad, hay 40 000 beduinos en toda Cisjordania, lo que incluye a 27 000 personas bajo control militar israelí en el Área C. A diferencia de los beduinos del Néguev, los beduinos de Cisjordania no tienen la ciudadanía israelí. Las comunidades beduinas en Cisjordania han sido objeto de reubicaciones forzosas en municipios para acomodar el crecimiento de los asentamientos israelíes ilegales en las afueras de Jerusalén Este. Los beduinos también viven en la Franja de Gaza, incluyendo a 5000 en Om al-Nasr. Sin embargo, el número de beduinos nómadas se está reduciendo y muchos están ahora asentados.
Israel
Con anterioridad a la Declaración de Independencia de Israel en 1948, se calcula que entre 65 000 y 90 000 beduinos habitaban en el desierto del Néguev. Según la Encyclopaedia Judaica, después de 1948 permanecieron en el Néguev unos 15 000 beduinos; otras fuentes sitúan el número en una cifra tan baja como los 11 000. Otra fuente indica que en 1999 residían 110 000 beduinos en el Néguev, 50 000 en Galilea y 10 000 en la región central de Israel. A todos los beduinos residentes en Israel se les otorgó la ciudadanía en 1954. A fecha de 2020, hay 210 000 beduinos en Israel: 150 000 en el Néguev, 50 000 en Galilea y el Valle de Jezreel, y 10 000 en la región central de Israel. Los beduinos de Galilea llevan viviendo en la parte norte de Israel desde hace cuatro siglos. En la actualidad, viven en 28 asentamientos en el norte. También viven en pueblos mixtos con árabes no beduinos.
Los beduinos que permanecieron en el Néguev pertenecían a la confederación Tiaha así como a algunos grupos más pequeños como los ‘Azazme y los Jahalin. Después de 1948, algunos beduinos del Néguev fueron desplazados. La tribu Jahalin, por ejemplo, vivía en la región de Tel Arad del Néguev con anterioridad a la década de 1950. A principios de la década de 1950, los Jahalin figuraban entre las tribus que, de acuerdo con Emanuel Marx, «se trasladaron o fueron expulsadas por el gobierno militar». Terminaron en la llamada área E1 al este de Jerusalén.
Notoriamente, pastores beduinos fueron los primeros en descubrir los Manuscritos del Mar Muerto, una colección de textos judíos de la antigüedad, en las cuevas de Qumrán en Judea en 1946. Dotados de gran importancia religiosa, cultural, histórica y lingüística, en la década siguiente se encontraron 972 textos, muchos de los cuales fueron descubiertos por beduinos.
En septiembre de 2011, el gobierno israelí aprobó un plan de desarrollo económico quinquenal llamado plan Prawer. Una de sus consecuencias es la reubicación de entre 30 000 y 40 000 beduinos del Néguev de áreas no reconocidas por el gobierno a municipios aprobados por el gobierno. En una resolución de 2012, el Parlamento Europeo pidió la retirada del plan Prawer y el respeto a los derechos del pueblo beduino. En septiembre de 2014, Yair Shamir, quien dirige el comité interministerial del gobierno israelí para los arreglos de reasentamiento beduino, afirmó que el gobierno estaba estudiando formas de reducir la tasa de natalidad de la comunidad beduina con el fin de mejorar su nivel de vida. Shamir sostuvo que sin intervención, la población podría superar el medio millón para 2035.
En mayo de 2015, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios y la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo unieron fuerzas. Ambas organizaciones pidieron a Israel que detuviera sus planes de reubicar a las comunidades beduinas que viven actualmente en Cisjordania a tierras fuera de Jerusalén para mejorar el acceso a la infraestructura, la salud y la educación. Los funcionarios declararon que un «traslado forzoso» de más de 7000 beduinos «destruiría su cultura y sus medios de vida».
Jordania
La mayoría de las tribus beduinas emigraron de la Península arábiga a lo que hoy es Jordania entre los siglos XIV y XVIII. A menudo se les considera la columna vertebral del Reino, ya que los clanes beduinos apoyan tradicionalmente a la monarquía.
La mayor parte de los beduinos de Jordania viven en el vasto páramo que se extiende al este de la Autopista del Desierto. Los beduinos del este son criadores y pastores de camellos, mientras que los beduinos del oeste pastorean ovejas y cabras. Algunos beduinos en Jordania son seminómadas, adoptan una existencia nómada durante parte del año pero regresan a sus tierras y hogares a tiempo para practicar la agricultura.
Los grupos nómadas más grandes de Jordania son los Bani Hasan (Mafraq, Zarqa, Jarash, Ajlun y partes de Amán), Bani Sakher (Amán y Madaba), Banū Laith (Petra) y Howeitat (residen en Uadi Rum).[cita requerida] Existen numerosos grupos menores, como los al-Sirḥān, Banū Khālid, Hawazim, ʿAṭiyyah y Sharafāt. La tribu Ruwālah (Rwala), que no es indígena, pasa por Jordania en su peregrinaje anual de Siria a Arabia Saudita. La región que abarca Wadi Musa y Petra está habitada por la prominente tribu Liyathnah junto a la comunidad más pequeña de los Bedul, de los que se cree que tienen ascendencia judía o nabatea. Los Hijazeen son una tribu beduina cristiana ubicada en Jordania con raíces en el Hiyaz de la actual Arabia Saudita.
El gobierno jordano proporciona a los beduinos diferentes servicios, como educación, vivienda y clínicas de salud. Sin embargo, algunos beduinos renuncian a ello y prefieren su estilo de vida nómada tradicional.
En los últimos años, existe un creciente descontento de los beduinos con el monarca gobernante Abdalá II de Jordania. En agosto de 2007, la policía se enfrentó a unos 200 beduinos que bloqueaban la carretera principal entre Amán y el puerto de Áqaba. Los pastores de ganado protestaban por la falta de apoyo del gobierno ante el fuerte aumento del coste de los piensos para animales y expresaron su resentimiento por la ayuda gubernamental a los refugiados.
Los acontecimientos de la Primavera Árabe en 2011 provocaron manifestaciones en Jordania, y los beduinos participaron en ellas. Pero los hachemitas no presenciaron una revuelta similar a las turbulencias de otros estados árabes. Las razones principales de esto son el gran respeto al monarca y los intereses contradictorios de los diferentes grupos de la sociedad jordana. El rey Abdalá II mantiene su distancia respecto a las quejas permitiendo que la culpa recaiga en los ministros del gobierno, a quienes reemplaza a voluntad.
Egipto
Los beduinos en Egipto residen mayormente en la península del Sinaí, Matruh, la gobernación del Mar Rojo, las zonas orientales de la gobernación de Oriental, Suez, Ismailía y en los suburbios de la capital egipcia, El Cairo. La cultura tradicional beduina se vio afectada por la creación de ciudades turísticas en la costa del Mar Rojo, como Sharm el-Sheij. Como consecuencia de la urbanización y de las oportunidades educativas, muchos beduinos se casan ahora fuera de su tribu, una práctica que en el pasado era mal vista.
Los beduinos que habitan en la península del Sinaí no se beneficiaron mucho del auge de la construcción debido a los bajos salarios que se ofrecían. En su lugar, se trajeron a trabajadores sudaneses y egipcios para la construcción. Cuando la industria turística comenzó a prosperar, los beduinos locales se convirtieron en taxistas, guías turísticos y encargados de campamentos y cafeterías. Los Tarabin y otras tribus beduinas que viven a lo largo de la frontera entre Egipto e Israel han estado involucrados en el contrabando transfronterizo de drogas y armas, así como en la infiltración de prostitutas y trabajadores africanos.
En la mayor parte de los países de Oriente Medio, los beduinos no tienen derechos sobre la tierra, solo privilegios de usuario, y esto es especialmente cierto para Egipto. Desde mediados de la década de 1980, los beduinos que poseían propiedades costeras de gran valor han perdido el control de gran parte de sus tierras, que el gobierno egipcio vendió a operadores hoteleros. El gobierno egipcio no consideraba que la tierra perteneciera a las tribus beduinas, sino que era propiedad del Estado.
En el verano de 1999, el ejército egipcio arrasó con excavadoras los campamentos turísticos administrados por beduinos al norte de Nuweiba como parte de la fase final del desarrollo hotelero supervisado por la Agencia de Desarrollo Turístico (TDA). El director de la TDA desestimó los derechos de los beduinos sobre la mayor parte de las tierras, argumentando que no habían vivido en la costa con anterioridad a 1982. Su cultura seminómada tradicional ha dejado a los beduinos en una posición vulnerable frente a tales afirmaciones.
La Revolución egipcia de 2011 trajo una mayor libertad a los beduinos del Sinaí, pero como estaban implicados en el contrabando de drogas hacia Gaza, el ejército egipcio demolió más de 120 túneles utilizados como canales de contrabando, obligándolos a cooperar con las tropas y funcionarios del Estado. Después de unas negociaciones, la campaña militar terminó con un nuevo acuerdo entre los beduinos y las autoridades egipcias.
Magreb
La migración árabe hacia el Magreb había sido un proceso de varios siglos de duración que se produjo ininterrumpidamente desde el siglo VII. Las olas migratorias iniciales entre los siglos VII y X incluyeron en su mayor parte a árabes sedentarios que establecieron comunidades en ciudades, pueblos y áreas rurales colindantes. Sin embargo, las migraciones árabes comprendidas entre los siglos XI y XV implicaron una importante afluencia de una gran cantidad de tribus beduinas nómadas a la región.
En el siglo XI, las tribus beduinas de los Banu Hilal y Banu Sulaym, que procedían del centro y el norte de Arabia, respectivamente, y que en ese momento vivían en un desierto entre el Nilo y el Mar Rojo, se desplazaron hacia el oeste adentrándose en las zonas del Magreb y se les unió la tribu beduina de los Ma’qil, que tenía sus raíces en el sur de Arabia, así como otras tribus árabes.
El siglo XI presenció la ola más importante de migración árabe, superando todos los movimientos anteriores. Este suceso se originó cuando la dinastía zirí de Ifriqiya proclamó su independencia del califato fatimí de Egipto. En represalia contra los ziríes, los fatimíes enviaron a grandes tribus árabes beduinas, principalmente a los Banu Hilal y Banu Sulaym, para derrotar a los ziríes y asentarse en el Magreb. Estas tribus seguían un estilo de vida nómada y procedían originariamente del Hiyaz y del Néyed. Posteriormente se les unió la tribu beduina de los Ma’qil, que tenía sus raíces en el sur de Arabia, así como otras tribus árabes.
Según Ibn Jaldún, iban acompañados de sus esposas, hijos y ganado. Se asentaron en el Magreb tras librar repetidas batallas contra los bereberes, como la batalla de Haydaran. Transformaron profundamente la cultura del Magreb en una cultura árabe, y extendieron el nomadismo en áreas donde antes predominaba la agricultura. Esto desempeñó un papel fundamental en la propagación del árabe beduino a áreas rurales como el campo y las estepas, y tan al sur como en las zonas cercanas al Sahara. Además, destruyeron el estado bereber zirí y la mayor parte de sus ciudades, salvando únicamente la franja costera mediterránea en Mahdía, y debilitaron profundamente a la vecina dinastía hammadí y a los zenata. Su llegada supuso un factor importante en la arabización lingüística, cultural, genética y étnica del Magreb. Según Ibn Jaldún, las tierras arrasadas por los invasores Banu Hilal se habían desertificado y convertido en un desierto completamente árido. La travesía de los Banu Hilal se relata en el poema épico oral árabe de Sirat Bani Hilal.
Para convencer a los Banu Hilal y Banu Sulaym de que emigraran al Magreb, el califa fatimí entregó a cada miembro de la tribu un camello y dinero y les ayudó a cruzar desde la orilla este hacia la oeste del Nilo. La severa sequía en Egipto de aquella época también convenció a estas tribus de migrar al Magreb, que tenía una mejor situación económica en ese momento. El califa fatimí les ordenó que gobernaran el Magreb en lugar del emir zirí Al-Mu’izz y les dijo: «Os he entregado el Magreb y el gobierno de al-Mu’izz ibn Balkīn as-Sanhājī, el esclavo fugitivo. No os faltará nada». Y le comunicó a Al-Mu’izz: «Te he enviado caballos y he puesto en ellos a hombres valientes para que Dios cumpla un asunto ya decretado».
Los ejércitos bereberes cayeron derrotados al tratar de proteger los muros de Kairuán. Los ziríes abandonaron Kairuán para refugiarse en la costa, donde lograron sobrevivir durante un siglo. En Ifriqiya, los Banu Hilal y Banu Sulaym se extendieron por las altas llanuras de Constantina, donde ahogaron de manera paulatina a la Qal’a de Banu Hammad, al igual que lo habían hecho con Kairuán unas décadas atrás. A partir de allí, se hicieron gradualmente con las llanuras superiores de Argel y Orán, algunos fueron llevados al valle del Muluya y a las llanuras de Dukala por el califa de Marrakech en la segunda mitad del siglo XII. Ibn Jaldún, un historiador musulmán, dejó escrito: «Al igual que una plaga de langostas, arrasan todo a su paso». A medida que los nómadas árabes se expandían, los territorios de las tribus bereberes locales se desplazaron y menguaron. Los zenata se vieron empujados hacia el oeste y los cabilas hacia el norte. Los bereberes se refugiaron en las montañas, mientras que las llanuras fueron arabizadas. La llegada de los Banu Hilal, seguida por los Banu Sulaym en el siglo XII, quebrantó el equilibrio entre nómadas y poblaciones sedentarias en favor de los nómadas. Por razones estratégicas, los almohades les cedieron las llanuras atlánticas del Magreb occidental.
Las fuentes calculan que la cifra total de nómadas árabes que migraron al Magreb tan solo en el siglo XI rondaba el millón de árabes.
Los ma’qilies también se adentraron en el Magreb durante esta oleada de inmigración tribal árabe en el siglo XI. Más adelante se aliaron con los Banu Hilal y entraron bajo su protección. Se adaptaron a las condiciones climáticas del desierto del Magreb, descubriendo la misma forma de vida que en la península arábiga. En el siglo XIII, ocuparon el sur de Argelia y dominaron los oasis de Tuat y Gurara. Para algunos autores, llegados a este punto, el grupo ma’qil ya se había desintegrado en diferentes poblaciones en el Magreb y había dado origen a los Beni Hassán junto con otros grupos afines. Los Beni Hassán se expandieron hacia el suroeste y ocuparon las tierras de los Sanhaya en el siglo XIII después de invadir y derrotar a la confederación bereber. Los Sanhaya tuvieron que rendir tributo durante mucho tiempo a los invasores beduinos nómadas hasaníes. Esto tuvo lugar durante la Guerra de Char Bouba en los territorios actuales del Sahara Occidental y Mauritania entre 1644 y 1674, que tras décadas de conflictos terminó por arabizar completamente a la población bereber nativa, aniquilando su idioma y cultura y originando al pueblo saharaui contemporáneo. Harry Norris apuntó que «el Sahara morisco es el extremo occidental del mundo árabe. Sin duda es occidental, con algunos distritos más al oeste que Irlanda, pero en su estilo de vida, su cultura, su literatura y en muchas de sus costumbres sociales, tiene mucho en común con el corazón de Oriente árabe, en particular con el Hiyaz y el Néyed y áreas de Yemen».
Estas tribus beduinas se dividieron en varias subtribus contemporáneas. Las tribus beduinas más reconocidas de Argelia incluyen a los Ouled Sidi Cheikh, Ouled Naïl, Chaamba, Doui-Menia y Hamyan, quienes residen principalmente en el desierto de Argelia.
Los dialectos beduinos magrebíes, habitualmente llamados dialectos hilalianos, se emplean en las regiones de la costa atlántica de Marruecos, en regiones de las Altas Llanuras y el Sahara en Argelia, en regiones del Sahel tunecino y en regiones de Tripolitania. Los dialectos beduinos presentan cuatro variedades principales:
- Dialectos sulaym, en Libia y en el sur de Túnez;
- Dialectos hilalianos orientales, en el centro de Túnez y en el este de Argelia;
- Dialectos hilalianos centrales, en el sur y el centro de Argelia, de forma especial en las zonas fronterizas del Sahara;
- Dialectos hilalianos occidentales, en las llanuras atlánticas del oeste de Marruecos;
- Dialectos ma’qil, en el oeste de Argelia y Marruecos.
En Marruecos, los dialectos árabes beduinos se hablan en llanuras y en ciudades de fundación reciente como Casablanca. Así, el dialecto árabe de la ciudad comparte con los dialectos beduinos gal «decir» (qala); también conforman el núcleo de los dialectos urbanos modernos (koinés), como los de Orán y Argel.
Tribus y poblaciones
Existen una gran cantidad de tribus beduinas, aunque la población total resulta a menudo difícil de determinar, de manera especial dado que muchos beduinos han cesado en su modo de vida nómada o seminómada. A continuación se incluye una lista parcial de las tribus beduinas y su área histórica de origen.
- Otaibah, ubicada en el Néyed y el Hiyaz, se encuentra en su gran mayoría en la península arábiga en Arabia Saudita, Catar, Baréin, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.
- Harb, situada en la península arábiga.
- Bani Sakher, asentada en Jordania, Egipto, Siria e Irak. Algunas familias en el seno de la tribu, tales como los Al-Fayez, Al-Zaben, Al Hgeish, Al-Jboor y los Al-Khreisheh, ostentan la representación de la tribu en Jordania y detentan una importante cuota de poder político en la nación en pos de los Hachemitas. Existen otras familias de menores dimensiones que incluyen a los Al-Mteirat, Al-Hamed, Al-Badarin y Al-Othman.
- Banu Hilal, asentada en Arabia Saudita, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. La tribu se originó en el Néyed, pero emigró en el siglo XI al norte de África en lo que se denomina célebremente como la Taghribat Bani Hilal.
- Banu Sulaym, asentada en Libia, Túnez, Argelia, Marruecos y Siria.
- ‘Anizzah, algunos de los clanes adscritos a esta tribu son beduinos; viven en la franja norte de Arabia Saudita, el occidente iraquí, los Estados del Golfo, la estepa siria y en el valle de la Becá.
- ‘Azazima, en el desierto del Néguev y Egipto.
- Bani Hamida, situados al este del Mar Muerto, en Jordania.
- Banu Yam, concentrada en la provincia de Najrán, Arabia Saudita, así como en Irak, y se encuentra dividida entre beduinos y pobladores urbanos.
- Al Bu Shamis, Buraimi (Sultanato de Omán) – ciudad de Al Ain (Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos).
- Na’im, Buraimi (Sultanato de Omán) – ciudad de Al Ain (Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos).
- Nu’aym, situados en el sur y el centro de Siria, destacando su presencia en los Altos del Golán, Haurán y Homs.
- Balush, Buraimi (Sultanato de Omán) – ciudad de Al Ain (Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos).
- Bani Qitab, Buraimi (Sultanato de Omán) – ciudad de Al Ain (Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos).
- Bani Kaab, Buraimi (Sultanato de Omán) – ciudad de Al Ain (Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos).
- Khawatir, Buraimi (Sultanato de Omán) – ciudad de Al Ain (Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos).
- Ghafalah, Buraimi (Sultanato de Omán) – ciudad de Al Ain (Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos).
- Dulaim, tribu de enorme envergadura y notable influencia en la gobernación de Ambar, al oeste de Irak.
- al-Amad (alAmad, Al Amad, familia Al-Amad) pertenecientes al clan al-Umdah (la “Tribu de los Alcaldes”), una de las tribus de tamaño más reducido pero con gran importancia en la península arábiga. Se encuentran en su mayor parte dispersos a lo largo y ancho de Irak, Jordania, Kuwait, Arabia Saudita, Omán, Palestina y los Emiratos Árabes Unidos. A esta tribu se la asocia del mismo modo con una filiación samaritana (los samaritanos).
- al-Abadi, «clan Abadi» afincado en su mayor parte en Jordania. Gozan de un profundo prestigio en todo el país ostentando puestos influyentes en el Ejército y en los servicios a escala nacional.
- al-Duwasir, conocidos de la misma forma como al-Dousari, se localizan en el sector central de Arabia Saudita, de forma particular en Wadi Al-Dawasir, al igual que en la región de Arabia Oriental emplazada en la Provincia Oriental de Arabia Saudita, Baréin, Kuwait y Catar.
- Ghamid, tribu de enormes dimensiones ubicada en la provincia de El Baha (Arabia Saudita), que en su mayor parte está afincada como pobladores sedentarios, aunque englobando a un grupo minoritario de corte beduino bautizado como Badiyat Ghamid.
- al-Hadid, tribu beduina de considerable tamaño que se localiza en Irak, Siria y Jordania. En la actualidad se encuentran asentados en su inmensa mayoría en urbes del calado de Haditha en Irak, Homs y Hama en territorio sirio, además de en la capital jordana, Amán.
- al-Howeitat, se erigen como una de las tribus más copiosas de Jordania, de la franja septentrional de Arabia Saudita, y del este egipcio. Acreditan un linaje originario emparentado a Banu Judham, un arcaico clan de filiación qahtanita de la franja norte de Arabia.
- Qahtan, se enmarca como una de las tribus más multitudinarias de la península arábiga. El componente beduino afín a este linaje solía transitar de manera errante un territorio extendido desde el sur del Néyed prolongándose de manera sostenida hasta acaparar el cuadrante suroccidental de Arabia Saudita.
- Al-Dhafeer, establecidos en la franja nororiental de Arabia Saudita, la parte meridional de Irak, además de Kuwait.
- Mawali, enclavados en el área central y septentrional de Siria.
- Mutayr, se hallan localizados en el área central y el cuadrante oriental de Arabia Saudita.
- Bani Khalid, determinados clanes adscritos a esta tribu ostentan la condición de beduinos establecidos en la zona oriental de Arabia Saudita, Kuwait, Catar, Jordania, Egipto y Siria.
- Al Murrah, configuran una de las tribus más populosas y con un influjo más acusado de la península arábiga, cubriendo con su presencia el cuadrante suroriental de Arabia Saudita, Catar y los Emiratos Árabes Unidos. Históricamente, la tribu solía transitar y acampar en los confines del desierto del Rub al-Jali.
- Ajman, en la franja oriental de Arabia Saudita.
- al-Mawasi, grupo poblacional afincado en la costa central de la Franja de Gaza.
- Ma’qil, tribu beduina que acredita un linaje originario yemení, establecida en Marruecos, el Sahara Occidental, Mauritania y la porción oeste de Argelia.
- Muzziena, tribu radicada en Dahab y en la demarcación meridional del Sinaí (Egipto).
- Shahran (al-Ariydhah), tribu sumamente extensa establecida en el enclave comprendido entre Bisha, Khamis Mushait y Abha. Al-Arydhah «vasto» es un apelativo distintivo de los Shahran puesto que ocupan un territorio de extraordinarias dimensiones en Arabia Saudita.
- Shammar, tribu excepcionalmente vasta y dotada de un marcado influjo. Los beduinos afines a esta tribu moran en Irak, la franja norte saudita, Siria y Jordania. El linaje acredita su origen como descendientes de la antigua tribu de Tayy enclavada en la región del Néyed.
- Subay’, algunos clanes correspondientes a esta tribu conforman comunidades beduinas y habitan en el remoto extremo meridional de la comarca del Néyed.
- Tarabin, sobresalen por enmarcarse como una de las agrupaciones de mayor tamaño radicadas tanto en Egipto (península del Sinaí) como en Israel (desierto del Néguev).
- Tuba-Zangariyye, ubicados en Israel, aledaños a los riscos encaramados al río Jordán en el cuadrante oriental de la región de Galilea.
- Al Wahiba, copiosa tribu arraigada en Omán y acantonada en la llanura de arenas de Sharqiya, referenciada del mismo modo en ocasiones al abrigo de la nomenclatura de Arenas de Wahiba.
- Al Rashaida, se enmarcan como una tribu cuyas raíces germinales nacieron en el Hiyaz, si bien considerables porcentajes del clan han acometido migraciones encaminadas con rumbo a Eritrea y la parte oriental de Sudán. Aunque en la diáspora les han brindado acompañamiento beduinos adscritos a otras filiaciones tribales de manera correlativa, el apelativo se ha generalizado como epíteto para aludir y amparar a todo el conjunto poblacional.
Véase también
- Etimología de árabe
- Ardah
- Árabe bedawi
- Ghinnawa
- Qedaritas
- Koheilan
- Tribus de Arabia
- Tribus de Yemen
- Jaghbub
- Bedoon
- Faz’ah
Notas
Referencias
Lecturas complementarias
- Asher, Michael (1997). The Last of the Bedu: In Search of the Myth. Penguin Books. ISBN 0140147500.
- Bitar, Amer (2020). Bedouin Visual Leadership in the Middle East: The Power of Aesthetics and Practical Implications. Springer Nature. ISBN 9783030573973.
- Brous, Devorah. “The ‘Uprooting:’ Education Void of Indigenous ‘Location-Specific’ Knowledge, Among Negev Bedouin Arabs in Southern Israel”. International Perspectives on Indigenous Education. (Ben Gurion University 2004)
- Chatty, D. Mobile Pastoralists 1996. Amplia introducción al tema, con enfoque específico en los asuntos relacionados con las mujeres.
- Chatty, Dawn. From Camel to Truck. The Bedouin in the Modern World. Nueva York: Vantage Press. 1986
- Cole, Donald P. “Where have the Bedouin gone?” Anthropological Quarterly. Washington: Spring 2003. Vol.76, Iss. 2; pg. 235
- Falah, Ghazi. “Israeli State Policy Towards Bedouin Sedentarization in the Negev”, Journal of Palestine Studies, 1989 Vol. XVIII, No. 2, pp. 71–91
- Falah, Ghazi. “The Spatial Pattern of Bedouin Sedentarization in Israel”, GeoJournal, 1985 Vol. 11, No. 4, pp. 361–368.
- Gardner, Andrew. “The Political Ecology of Bedouin Nomadism in the Kingdom of Saudi Arabia”. En Political Ecology Across Spaces, Scales and Social Groups, Lisa Gezon y Susan Paulson, eds. Rutgers: Rutgers University Press.
- Gardner, Andrew. “The New Calculus of Bedouin Pastoral Nomadism in the Kingdom of Saudi Arabia”. Human Organization 62 (3): 267–276.
- Gardner, Andrew y Timothy Finan. “Navigating Modernization: Bedouin Pastoralism and Climate Information in the Kingdom of Saudi Arabia”. MIT Electronic Journal of Middle East Studies 4 (Spring): 59–72.
- Gardner, Ann. “At Home in South Sinai.” Nomadic Peoples 2000. Vol.4, Iss. 2; pp. 48–67. Relato detallado de las mujeres beduinas.
- Jarvis, Claude Scudamore. Yesterday and To-day in Sinai. Edimburgo/Londres: W. Blackwood & Sons, 1931; Three Deserts. Londres: John Murray, 1936; Desert and Delta. Londres: John Murray, 1938. Relatos comprensivos a cargo de un administrador colonial en el Sinaí.
- Lancaster, William. The Rwala Bedouin Today 1981 (Segunda edición 1997). Examen minucioso de las estructuras sociales.
- S. Leder/B. Streck (ed.): Shifts and Drifts in Nomad-Sedentary Relations. Nomaden und Sesshafte 2 (Wiesbaden 2005)
- Lithwick, Harvey. “An Urban Development Strategy for the Negev’s Bedouin Community”. Center for Bedouin Studies and Development and Negev Center for Regional Development, Universidad Ben-Gurión del Néguev, agosto de 2000
- Mohsen, Safia K. The quest for order among Awlad Ali of the Western Desert of Egypt.
- Thesiger, Wilfred (1959). Arabian Sands. ISBN 0-14-009514-4 (Edición de bolsillo de Penguin). Un aventurero británico convive como uno más entre los beduinos del Rub al-Jali a lo largo de 5 años.
Enlaces externos
- Bedouin guía de viaje de vacationsinegypt
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A widely quoted Bedouin adage is “I am against my brother, my brother and I are against my cousin, my cousin and I are against the stranger” [21] sometimes quoted as “I and my brother are against my cousin, I and my cousin are against the stranger.” [22] This saying signifies a hierarchy of loyalties based on the proximity of some person to oneself, beginning with the self, and proceeding.. Descubre toda la información sobre los BEDUINOS, el pueblo nómada de las regiones desérticas del Norte de África. Historia, economía, religión y más!